​Localización empresarial: Lugar elegido por el empresario para realizar su actividad productiva. Para tomar esta decisión se tienen en cuenta una serie de facotes de localización.

Factores de localización: Conjunto de circunstancias que permiten valorar la conveniencia de un determinado lugar para la instalación de la empresa. Estos factores son distintos según sea la empresa industrial, comercial o de servicios.

Dimensión óptima: Es el nivel de producción en el que el coste por unidad de producto obtenido es mínimo.

Integración vertical: cuando la empresa añade fases y se extiende hacia ambos extremos de la cadena de valor, en unos casos para ser su propio proveedor y en otros su propio cliente.

Crecimiento interno de la empresa o crecimiento natural: es el que se realiza a través de nuevas inversiones en el seno de la empresa con el fin de aumentar su capacidad productiva.

Crecimiento externo: se produce como consecuencia de la adquisición, fusión o alianza con otras empresas y da lugar al fenómeno conocido como concentración o integración empresarial.

Fusión: se produce cuando dos o más empresas desaparecen para formar una nueva a la que aportan sus respectivos patrimonios.

Absorción: supone la adquisición de una empresa por otra, lo que implica la desaparición de la empresa que es adquirida.

Franquicia: acuerdo a través del cual la empresa franquiciadora cede a la empresa franquiciada el derecho a usar una marca o fórmula comercial de reconocido prestigio a cambio de unos pagos periódicos.​

PYME: se consideran pequeñas y medianas empresas, aquellas en las que el número de trabajadores no excede de 250.

Globalización: se trata del aumento de las relaciones entre Estados, inicialmente a nivel económico y financiero, pero también político, tecnológico e incluso cultural.

Deslocalización: fenómeno por el que una empresa traslada el centro productivo a otro país, generalmente menos desarrollado, en busca de menores costes (laborales, fiscales, de seguridad e higiene, medioambientales...)

Empresas Multinacionales (EM): son compañías formadas por una empresa matriz que cuenta con una serie de filiales que operan en diferentes países del mundo y que comparten unos mismo objetivos; la matriz es la empresa originaria del Estado donde inició su actividad y donde radica la gestión de la compañía, mientras las filiales se crean para operar en otros Estados.